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lunes, 5 de marzo de 2012

La guanábana y el limonero


Todos los días circulan miles de cadenas de mails o mensajes en redes sociales difundiendo sanaciones mágicas, productos milagrosos, el tantas veces anunciado fin del mundo o las más descabelladas teorías conspirativas. En esta oportunidad, me voy a referir a un mail que, si nos remontamos a su origen en EEUU, da vueltas por el ciberespacio desde 1999, aproximadamente. El mail habla de una fruta tropical: la graviola o guanábana (Annona muricata). Esta deliciosa fruta realmente existe, es típica del Caribe, Centro y Sud América y se cultiva para consumir el fruto o su jugo.
Fruto de guanábana

El encabezado del mensaje ya debería hacernos sospechar:

LA FRUTA QUE CURA EL CANCER Y ES 10.000 VECES MAS FUERTE QUE UNA QUIMIOTERAPIA Y NO QUIEREN QUE LO SEPAMOS PORQUE SINO LAS GRANDES CADENAS DE MEDICAMENTOS DEJARIAN DE VENDER SUS MACABROS PRODUCTOS...
EL ANTI-CANCERÍGENO MÁS PODEROSO DELPLANETA
¡¡¡¡COPIALO Y PEGALO EN TU MURO...!!!

Contiene todos los clásicos elementos de un engaño: el producto milagroso mantenido en secreto y la conspiración de las grandes empresas que nos quieren hacer daño vendiendo sus productos “macabros”, mezclado con aseveraciones que en ninguna parte del texto que sigue quedan demostradas.

Después de leer este mail completo, mi profesor de Botánica no pudo menos que indignarse y me envió mucha información al respecto. Antes que nada, si buscamos pasajes del texto en Google, lo primero que encontramos son cientos de páginas, muchas de las cuales se refieren a otro fruto: el texto ha sido copiado casi exactamente de otro mail sobre el limonero. Es por este motivo que en el texto sobre la graviola se dice erróneamente que es un árbol pequeño (como sí lo es el limonero), a pesar de que se trata de un árbol tropical medianamente grande y muy sensible a heladas.

Copio el texto completo porque no tiene desperdicio:

Mail sobre la guanábana:

La Guanábana o la fruta del árbol de Graviola es un producto milagroso para matar las células cancerosas.


Es 10,000 veces más potente que la quimioterapia. ¿Por qué no estamos enterados de ello? Porque existen organizaciones interesadas en encontrar una versión sintética, que les permita obtener fabulosas utilidades. Así que de ahora en adelante usted puede ayudar a un amigo que lo necesite, haciéndole saber que le conviene beber jugo de guanábana para prevenir la enfermedad. Su sabor es agradable. Y por supuesto no produce los horribles efectos de la quimioterapia. Y sí tiene la posibilidad de hacerlo, plante un árbol de guanábana en su patio trasero. Todas sus partes son útiles.

La próxima vez que usted quiera beber un jugo, pídalo de guanábana.

 ¿Cuántas personas mueren mientras este secreto ha estado celosamente guardado para no poner en riegos las utilidades multimillonarias de grandes corporaciones?

Como usted bien lo sabe el árbol de guanábana es bajo. No ocupa mucho espacio, Se le conoce con el nombre de Graviola en Brasil, guanábana en Hispanoamérica, y "Soursop" en Inglés.
La fruta es muy grande y su pulpa blanca, dulce, se come directamente o se la emplea normalmente, para elaborar bebidas, sorbetes, dulces etc.

El interés de esta planta se debe a sus fuertes efectos anti cancerígenos. Y aunque se le atribuyen muchas más propiedades, lo más interesante de ella es el efecto que produce sobre los tumores. Esta planta es un remedio de cáncer probado para los cánceres de todos los tipos. Hay quienes afirman que es de gran utilidad en todas las variantes del cáncer.

Se la considera además como un agente anti-microbial de ancho espectro contra las infecciones bacterianas y por hongos; es eficaz contra los parásitos internos y los gusanos, regula la tensión arterial alta y es antidepresiva, combate la tensión y los desórdenes nerviosos.

La fuente de esta información es fascinante: procede de uno de los fabricantes de medicinas más grandes del mundo, quien afirma que después de más de 20 pruebas de laboratorio, realizadas a partir de 1970 los extractos revelaron que: Destruye las células malignas en 12 tipos de cáncer, incluyendo el de colon, de pecho, de próstata, de pulmón y del páncreas…
Los compuestos de este árbol demostraron actuar 10,000 veces mejor retardando el crecimiento de las células de cáncer que el producto Adriamycin, una droga quimioterapéutica, normalmente usada en el mundo.

Y lo que es todavía más asombroso: este tipo de terapia, con el extracto de Graviola, o Guanábana, destruye tan sólo las malignas células del cáncer y no afecta las células sanas.

Instituto de Ciencias de la Salud, L.L.C. 819 N. Charles Street Baltimore, MD 1201

Mail sobre el limonero:

El Limón (Citrus limonun Risso, Citrus limon (L.) Burm., Citrus medica) es un producto milagroso para matar las células cancerosas.

Es 10,000 veces más potente que la quimioterapia. ¿Por qué no estamos enterados de ello? Porque existen organizaciones interesadas en encontrar una versión sintética, que les permita obtener fabulosas utilidades. Así que de ahora en adelante usted puede ayudar a un amigo que lo necesite, haciéndole saber que le conviene beber jugo de limón para prevenir la enfermedad. Su sabor es agradable. Y por supuesto no produce los horribles efectos de la quimioterapia. Y sí tiene la posibilidad de hacerlo, plante un árbol de limón en su patio o jardín. Todas sus partes son útiles.


La próxima vez que usted quiera beber un jugo, pídelo de limón natural sin preservantes.

¿Cuántas personas mueren mientras este secreto ha estado celosamente guardado para no poner en riegos las utilidades multimillonarias de grandes corporaciones?

Como usted bien lo sabe el árbol de limón es bajo. No ocupa mucho espacio, Se le conoce con el nombre de Limonero, limón, lima, limoeiro (gal.), llimoner (cat.), limoiaritz (eusk.).
La fruta es un cítrico que viene en diferentes presentaciones su pulpa se la puede comer directamente o se la emplea normalmente, para elaborar bebidas, sorbetes, dulces etc.

El interés de esta planta se debe a sus fuertes efectos anti cancerígenos. Y aunque se le atribuyen muchas más propiedades, lo más interesante de ella es el efecto que produce sobre los quistes y los tumores. Esta planta es un remedio de cáncer probado para los cánceres de todos los tipos. Hay quienes afirman que es de gran utilidad en todas las variantes del cáncer.

Se la considera además como un agente anti-microbial de amplio espectro contra las infecciones bacterianas y por hongos; es eficaz contra los parásitos internos y los gusanos, regula la tensión arterial alta y es antidepresiva, combate la tensión y los desórdenes nerviosos.

La fuente de esta información es fascinante: procede de uno de los fabricantes de medicinas más grandes del mundo, quien afirma que después de más de 20 pruebas de laboratorio, realizadas a partir de 1970 los extractos revelaron que: Destruye las células malignas en 12 tipos de cáncer, incluyendo el de colon, de pecho, de próstata, de pulmón y del páncreas…
Los compuestos de este árbol demostraron actuar 10,000 veces mejor retardando el crecimiento de las células de cáncer que el producto Adriamycin, una droga quimioterapéutica, normalmente usada en el mundo.

Y lo que es todavía más asombroso: este tipo de terapia, con el extracto de limón, destruye tan sólo las malignas células del cáncer y no afecta las células sanas.

Instituto de Ciencias de la Salud, L.L.C. 819 N. Charles Street Baltimore, MD 1201


Como todos sabemos, es recomendable una dieta variada que incluya un consumo frecuente de frutas, así como de los otros grupos de alimentos (carnes, cereales, lácteos, etc.). Las frutas, específicamente, contienen agua, azúcares, vitaminas, fibra y minerales. Sin embargo, más allá de sus muchos beneficios, distan mucho de curar el cáncer y ser diez mil veces más poderosas que la quimioterapia.

En muchos países se están llevando a cabo estudios para encontrar curas o tratamientos para todas las formas de cáncer. Entre otras, se estudian multitud de especies vegetales para buscar compuestos naturales que puedan servir o que al menor orienten la búsqueda hacia nuevas direcciones. En ambos casos, graviola y limonero, se han hecho descubrimientos prometedores, pero su estudio se encuentra aun en etapas muy tempranas y es tan probable que demuestren ser de utilidad como que no lleven a ningún lado. En el caso específico de la graviola, por ejemplo se ha encontrado una relación entre el consumo exagerado de la fruta y una de las formas de Parkinson.

Otra cosa que se puede descubrir con una simple búsqueda, es que la fuente citada, el Instituto de Ciencias de la Salud, no tuvo nada que ver con ninguno de estos mails:

“El mail y la información en cuestión no proviene del Instituto de Ciencias de la Salud. Quien sea que haya comenzado este email engañoso utilizó algunos de nuestros materiales publicados –que, de todas formas, no tenían nada que ver con los limones- e insertó la información sobre limones. Es erróneo y ha causado muchos problemas. De todas formas, lo más preocupante es que está dando consejos médicos falsos o no testeados a gente que sufre de cáncer. Es posible que los cítricos tengan algunas propiedades anti cancerígenas o quizás no (no estoy cualificado para hablar sobre eso), pero lo que sé con certeza es que la fuente citada en esta información –el Instituto de Ciencias de la Salud- no ha publicado esta información. No hemos tenido nada que ver con este email o la información que contiene.”

Generalmente, el mayor problema al hablar de los supuestos “remedios naturales” es la dosis. En la naturaleza, pueden ocurrir dos cosas: que el principio activo que nos interesa utilizar se encuentre en mayor concentración de la que necesitamos y que, por lo tanto, debamos rebajarlo o diluirlo, o que se encuentre en una concentración menor, de forma que haya que concentrarlo. Además, existe la posibilidad de que en la misma planta haya otros compuestos de efectos adversos. Por lo tanto, lo más conveniente es sintetizar el principio activo y elaborar el medicamento en un laboratorio, conteniendo esta sustancia en las dosis adecuadas. Incluso se pueden ofrecer en varias dosis distintas, así como diversas presentaciones, según la forma de administración.

Suponiendo que la fruta (cualquiera de ellas) tuviera propiedades anti cancerígenas reales, ¿cuánta fruta habría que consumir para que la misma surtiera efecto? ¿Sería factible? Como estas propiedades aun no han sido comprobadas, esto es difícil de contestar, pero podemos usar ejemplos estudiados.

Prácticamente en todo el mundo se toma aspirina, cuyo principio activo es al ácido acetilsalicílico. Éste es un compuesto sintético basado en la salicina, presente en la corteza del sauce blanco. ¿Por qué no tomamos un té de corteza de sauce en vez de aspirinas? Porque necesitamos tomar una dosis específica de salicina, pero si molemos corteza de sauce y tomamos una cucharadita, no hay forma de estar seguros de cuánta contiene.
Tabletas de aspirina

¿Qué pasaría con un medicamento destinado a curar algo más grave que un dolor de cabeza? ¿Cuánta corteza (o semillas, hojas, tallos, raíces o fruta) deberíamos consumir? ¿Durante cuánto tiempo? ¿Cómo influyen la edad del árbol, la humedad y fertilidad del suelo, las enfermedades, los hongos, etc. en su concentración de principio activo? ¿Qué hacemos si las plantas se enferman y mueren, o si hay una sequía o una inundación o un incendio forestal? ¿Nos quedamos sin medicamentos?

lunes, 20 de febrero de 2012

Un viejo conocido: el cáncer


La verdad que hoy iba a escribir sobre otra cosa, pero me decidí a dedicar esta entrada a un viejo conocido de la humanidad: el cáncer.

La palabra se origina del griego karkinos y significa cangrejo. Se la usa para denominar a un género de crustáceos, a una constelación (y su correspondiente signo zodiacal), al trópico del hemisferio norte y, además de otras cosas, a un conjunto de enfermedades, cuyo factor común es la aparición de un exceso de células malignas, de crecimiento anormal, que afectan a los distintos órganos o tejidos, pudiendo formarse o no tumores, según el caso.

Estas enfermedades afectan a personas de ambos sexos, de cualquier edad (aunque la incidencia es mayor en adultos) en todo el mundo. Casi todos los tipos de cáncer tienen tratamiento y algunos tienen cura, es decir, se puede lograr la remisión del cáncer, especialmente si se detecta en forma precoz. Sin embargo, a pesar de los avances médicos, sigue siendo una de las principales causas de muerte en todo el mundo.

Según la Organización Mundial de la Salud, en 2008 7,6 millones de personas murieron a causa del cáncer. Los que más muertes provocaron en ese período fueron el de pulmón, estómago, hígado, colon y mama.

El cáncer suele comenzar en una célula, que en un momento dado se torna tumoral. Esto es causado por la interacción entre factores genéticos del paciente y agentes carcinógenos externos, que pueden ser:

  • Físicos: como las radiaciones ultravioleta e ionizantes;
  • Químicos: como los asbestos, algunos componentes del humo de tabaco, las aflatoxinas (contaminantes de los alimentos) o el arsénico (contaminante del agua);
  • Biológicos: como las infecciones causadas por determinados virus, bacterias o parásitos.

Hipócrates.
Como se puede deducir, llevar una vida lo más sana posible y evitar los factores de riesgo, claramente ayuda a disminuir las probabilidades de contraer cáncer, pero no las elimina por completo, ya que aún quedan los factores biológicos y los factores genéticos. La detección precoz y el tratamiento inmediato son las mejores herramientas para combatir la enfermedad.

Decía que es un viejo conocido nuestro, porque los más antiguos registros de cáncer en humanos fueron encontrados en momias egipcias y peruanas que datan de 3000 años antes de Cristo. Además, el famoso papiro de Edwin Smith, el tratado quirúrgico más antiguo que se conozca, describe ocho casos de cáncer de mama. Fue Hipócrates, alrededor del año 400 a.C., el primero en usar la palabra carcinoma (karkinos, cangrejo; -oma, crecimiento) para describir a los tumores.

Más adelante, a medida que crezca el blog, debatiremos -acaloradamente, supongo- sobre las distintas teorías que achacan a casi cualquier cosa la propiedad de causar cáncer y sobre la efectividad de las llamadas “medicinas alternativas”, entre otras cosas.